Con la conquista de la Vila Murada por parte de los cristianos en el año 1265, los moriscos se vieron obligados a construir una nueva ciudad al sur de la anterior, que pasó a llamarse La Morería en un principio, y el Raval de Sant Joan tras la cristianización de 1516.
Mantiene características similares a la villa amurallada, es decir, a pesar de la ocupación musulmana, seguía presentando rasgos propios del antiguo catastro romano, con calles casi rectas y formando casi cuadrícula.

A través del Arco del Raval, accedemos a la Plaça Major del Raval, la cual forma una apacible plazoleta, donde sus vecinos pasan agradables momentos apartados del trasiego de la ciudad.

El edificio que preside la Plaza Mayor del Raval constaba originariamente de planta baja y primer piso, y cuya función principal fue la de albergar el ayuntamiento del Raval de San Juan, entre los años 1611 y 1827.

Posteriormente se le añadieron las plantas superiores y se habilitó para albergar, desde el año 1980, las instalaciones del Museo de Arte Contemporáneo.

